QUBÉL EN EL ÁRTICO
La curiosidad y la pasión han sido el motor de mi vida. Han ocasionado que desde los estudios de ingeniería pasara a volar aviones como profesión durante más de 30 años. También me impulsaron hacia Canadá donde viví ocho años que ligaron mi alma a su medio para siempre. He cultivado vides y elaborado vino durante los últimos 20 años atraído por la expresión de la vida y la naturaleza. Ahora es de nuevo el anhelo interno de conocer y difundir lo que acontece en el entorno Ártico lo que me reconcilia de nuevo con la pasión de volar. En este próximo Junio, gracias a mi amigo y compañero Pablo Peláez, de espíritu sensible, aventurero y viajero, y a mi hijo Raúl, que también comparte estos sentimientos, y que han comprado una maravillosa avioneta Maule de la Universidad Politécnica de Madrid, realizaremos la expedición ArtikQubel.
Pablo y yo volaremos durante un mes y transmitiremos a diario lo que sucede allí arriba, para ser portavoces de lo que se investiga sobre el cambio climático y sus efectos en esta región y para todos.
Raúl nos espera en Canadá para el cierre de la expedición y quizá para pensar en la siguiente… Os iré contando más…





Adelante con Los Faroles…
Adelante con Los Faroles…
Cuando uno lee este post y se entera del proyecto, a uno se le abren las carnes de pensar en lo bonito que es, y en si sus protagonistas serán dos nuevos superman.
Creo conocer bien a Carlos y bastante a Pablo. Y lo más bonito de este proyecto es que cuando estás cerca de ellos es que son personas de lo más normal. Dos personas de lo más normal pero con unas enormes ganas de vivir.
“Dicen que las hazañas son obras extraordinarias hechas por gente ordinaria” Mucha suerte y que disfrutéis mucho.